CANTABRIA, CANTABRIA – BLOG

4 Febrero 2010

El Blog de Cantabria

Archivado en: Sin categoría — admin @ 20:28

 

Bienvenido al Blog dedicado a Cantabria

 

GRACIAS POR VISITAR NUESTRO ESPACIO

Encuentra en el Mejor Portal de Mudanzas la Mudanza que Necesitas

VISITA MIS OTROS BLOGS

A Coruña, Álava, Albacete, Alicante, Almería, Asturias, Ávila, Badajoz, Barcelona, Castellón, Burgos, Cáceres, Cádiz, Ceuta, Ciudad Real, Córdoba, Cuenca, Girona, Granada, Guadalajara, Guipúzcoa, Huelva, Huesca, Ibiza, Jaén, La Rioja, Las Palmas, León, Lleida, Lugo, Madrid, Málaga, Mallorca, Melilla, Murcia, Navarra, Ourense, Palencia, Pontevedra, Salamanca, Segovia, Sevilla, Soria, Tarragona, Tenerife, Teruel, Toledo, Valencia, Valladolid, Vizcaya, Zamora, Zaragoza,

El Arte en Cantabria

Archivado en: Sin categoría — admin @ 20:21

 

Es inmenso el caudal, tanto arqueológico como artístico, que en Cantabria han ido depositando los siglos, y de manera -especial los prehistóricos. De la cultura del Paleolítica superior es famosa la cueva de Altamira , a 2,5 Santillana del Mar. Descubierta casualmente en 1868 por el perro de un cazador, explorada siete años después, es en 1879 cuando Marcelino de Sautuola advierte sus pinturas rupestres (bisontes, ciervos, caballos, jabalíes, etc.), realizadas con ocres naturales, negro de humo y grasa vegetal, pero, y esto es lo más importante, con un sentido realista del movimiento animal que coloca a este yacimiento a la cabeza de toda la estética prehistórica. Por lo demás, la caverna de Altamira dista mucho de ser la única en la provincia; antes bien, se han registrado otras 50 de vario interés, como la cueva del Pendo, que ofreció el hallazgo de una venus paleolítica y del más completo bastón de mando; las cuevas del Castillo  y de la Pasiega, en Puenteviesgo; las de Covalanes y El Pindal, con interesantísimas pinturas rupestres; y las de Hornos de la Peña, Mozo-Moril, El Valle (Rasines), El Salitre, Cudón, etc. Posteriores edades no pasaron sin dejar su impacto en la región, y a este propósito puede recordarse el magnífico caldero del s. v hallado en Cabárceno. Romanizada la Montaña, el mejor exponente de esta cultura es visible en los restos de la ciudad de /uliobriga (Retortillo) y en las grandes estelas discoideas, romano-cántabras, de varias procedencias.
      Ya en la Alta Edad Media, son muy notables dos templos mozárabes, ambos del s. X: El de Cantabria Romún de Moroso (Bostronizo), de una sola nave, y el de Cantabria María de Lebeña, de tres, abovedadas, una de las estructuras más típicas de este arte nacional. La arquitectura y la escultura románicas fueron tan prolíficas como en todo el Norte de la Península, y, estilísticamente, el románico montañés guarda relación con el burgalés y el palentino. El edificio más notable y completo es la colegiata de Santillana del Mar, obra del s. xii avanzado, con tres naves y tres ábsides, crucero no acusado sino por la cúpula que lo realza, y muy hermoso claustro adyacente, irregular, de canon algo pesado en la organización de sus arquerías. Otros dos templos colegiales, románicos, son el de Castañeda, asimismo de tres naves, y el de Cervatos, éste con curiosa escultura. Más edificios románicos hay en Cantabria Martín de Elines, Cantabria María del Yermo en Cohicillos, Silió, Bareyo, Ojedo, Cantabria María de Piasca, de riquísima decoración, etc. Ya del s. XIII son la iglesia de Udalla, con la particularidad de su rara nave doble, y la del monasterio de Cantabria Toribio de Liébana, y obras declaradamente góticas, los templos de la Asunción de Laredo, de Cantabria Vicente de la Barquera -importante, en su interior, el sepulcro del inquisidor Corro, por Juan Bautista Vázquez- y el de Castro Urdiales, de proporciones catedralicias, y ejemplar si no hubiera llegado hasta nuestros días tan desfigurado y mal conservado.
      Si la arquitectura religiosa posterior sólo merece atención en muy contados casos, lo contrario acaece con la civil, de sólido prestigio en la Montaña desde remotos siglos. Comienza por adoptar la forma de torres, y la citada y nunca bastante elogiada localidad de Santillana del Mar nos ofrece dos ejemplos viejos, la Torre del Merino, del s. XIII, y la de los Borja, del XV. Posteriormente, la vivienda palacial montañesa, en evolución, se hace progresivamente ostentosa, y ya en el XVI, en la dicha Santillana del Mar, en Liérganes, en Quevedo, en multitud de localidades, adquiere una fisonomía de gran prestancia, a lo que contribuye la ostentación de grandes escudos. Surge posteriormente un modelo más rural, el de la casona, característico del barroco, en que la monumentalidad no se circunscribe al edificio en sí mismo, sino a su recinto y a su portalada, de los que hay óptimos ejemplos en Rubalcava, Carrejo, Quijas, Santa Cruz de Iguña, Sobremazas, etc. Todo ello de excelente factura de cantería, que motiva el éxodo de muchas familias de canteros -como los de Trasmiera- a Castilla meridional. El canto de cisne de esta arquitectura palatina rural tuvo lugar en el macizo y suntuosísimo palacio de Soñanes, en Villacarriedo, alzado de 1718 a 1722 por el arquitecto italiano Cossimo Fontanelli. La arquitectura de los s. XIX y XX ha continuado en la región montañesa la tónica nacional, pero, aun así, debe mencionarse la gestión del arquitecto Leonardo Rucabado, de Castro Urdiales (1876-1918), quien tomó a su cargo la reespañolización, o mejor dicho, la montañización de la arquitectura de su tiempo, vivificando el estilo regional comentado.

25 Noviembre 2009

Gracias Por Visitar Nuestro Blog

Archivado en: Sin categoría — admin @ 18:37

Administración Administrado con WordPress. Traducido por Ayuda WordPress. Crear blog gratis como este.